Para que los hombres se interesen en el cambio, primero necesitan identificar los beneficios para ellos mismos en construir relaciones igualitarias con las mujeres y en promover que otros varones lo hagan también

Luego, para que se involucren  en la promoción de la igualdad es necesario que puedan percibir el lado de justicia social que implica la igualdad para quienes han sido históricamente oprimidas. Estamos seguros que para lograr los cambios frente al machismo que nuestra sociedad necesita no basta con conseguir que los varones no peguen o griten a sus parejas. Tampoco creemos que vayamos a conseguir cambios mayores involucrando solo a quienes son violentos, sino que es necesario enfrentar y poner en cuestión al sistema social que legitima y posibilita la violencia al interior de la cultura masculina. No solo en el contexto de las parejas, sino también en la calle, en el trabajo, en los colegios.