"SOY TU PAPÁ... Y ESO TE HACE BIEN" Una experiencia de promoción de la paternidad activa como estrategia para prevenir el abuso infantil y la violencia basada en género en Lima - Perú

Aunque haya cada vez un mayor reconocimiento al rol que tienen los padres en el cuidado de sus hijas/os, en Perú todavía existe la creencia arraigada que sólo o principalmente las mujeres deben cargar con la mayor responsabilidad en los asuntos reproductivos y domésticos.  Esta creencia se ve revelada por ejemplo en los resultados de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT 2010, INEI), en la que encontramos que las mujeres en Perú dedican el doble de tiempo que los varones a la semana en el cuidado de bebes, niñas, niños y adolescentes así como en el aseo de la casa; y el triple de tiempo que los varones en lo que se refiere a la preparación de alimentos.  Esta sobrecarga de labores en el hogar hacia las mujeres implica una sobre carga de tiempo y cansancio para ellas, y una mayor dificultad concreta en términos de tiempo para acceder al trabajo remunerado o para el empleo en actividades recreativas para el desarrollo personal. 

Un cálculo realizado por la Universidad del Pacífico el año 2013, plantea que el PBI nacional en el Perú estaría soportado en un 25% sobre actividades domésticas no remuneradas. Lo que se traduce en un valor equivalente a 110 mil millones de soles por año. 

El hecho que la situación de sobrecarga de trabajo doméstico sobre las mujeres se dé en un contexto social que no solo naturaliza sino que además espera que esta situación suceda siempre así, genera una condición de privilegio para los varones. Sin embargo esta condición de “privilegio” relacionada a la posibilidad de no implicarse (y tener, por ejemplo, más tiempo para sí mismos) implica un gran problema... y no solo para las mujeres ya que es un problema para las mujeres que los varones no se impliquen en la casa por la sobre carga que implica para ellas descrita anteriormente. Pero también es un problema que los varones no tengan una paternidad activa para los hijos e hijas pues no les permite contar con una figura masculina positiva cercana que funcione como referente de relaciones en igualdad. Y, ademas, es un problema que los varones no tengamos una paternidad más activa para los mismos hombres pues les impide desarrollar su mundo afectivo o relaciones cercanas por medio del ejercicio del cuidado. Les empobrece como personas.

Varias investigaciones plantean que los hombres que fueron víctimas de violencia o presenciaron hechos de violencia son más propensos a cometer actos de violencia contra las mujeres cuando adultos. sin embargo, una investigación sobre actitudes de los varones y las mujeres en relación a la masculinidad sugiere que los niños que tienen un modelo masculino positivo (igualitario, que comparte las labores en su casa), son más inclinados a tener actitudes equitativas de género y menos probables de usar violencia contra su pareja cuando grandes. 

Es frente a esta situación que se desarrolla, en el contexto del Proyecto “Cuida De Mí” de Aldeas Infantiles SOS Perú, una experiencia pionera en Lima de promoción de la paternidad activa y la igualdad de género como estrategia para la prevención del abuso infantil y de la violencia basada en género. Esta experiencia se llama “Soy tu papá… y eso te hace bien”, y ha sido sistematizada con el apoyo de ALIADOS - Hombres por la igualdad de género. El proceso de validación y adaptación de las actividades, así como una breve evaluación del impacto de las actividades en los participantes, son reseñados en la publicación que presentamos ahora.

En el proceso inicial de selección de las actividades, así como las herramientas para la evaluación contamos además con el apoyo del Programa MenCare y la Alianza MenEngage; especialmente debido a que las dos principales fuentes de actividades para ser adaptadas fueron el Programa P (elaborado en el contexto de MenCare) y el módulo sobre Paternidad y Cuidado, elaborado como parte del Programa H.

El desarrollo de esta experiencia en Lima, aún exploratoria para el contexto peruano, ha tenido lugar principalmente en uno de sus distritos más populares: San Juan de Lurigancho; que es además el distrito más poblado del Perú y uno de los más poblados de América del Sur con más de un millón de habitantes.

¿POR QUÉ RESULTA IMPORTANTE REALIZAR ESTE TRABAJO CON VARONES DESDE LA PATERNIDAD ACTIVA?

Es importante promover la participación activa de los hombres en el cuidado cotidiano de la familia y la casa para que, junto con sus parejas, puedan aprender a enseñar y educar a sus hijos/as sin utilizar la violencia.  Diversas investigaciones han confirmado además que el castigo violento es ineficaz como medida de disciplina, y que hay formas positivas y no violentas de enseñar, guiar y disciplinar a los/las niños/as que contribuyen a su desarrollo saludable y a fortalecer las relaciones entre papás e hijos/as.

Una investigación realizada por Barker y otros el 2011 a partir de los resultados preliminares de la encuesta internacional IMAGES sobre las actitudes de los hombres y las mujeres en relación a la masculinidad sugiere que los niños que tienen un modelo paterno positivo en su casa, son más inclinados a tener actitudes equitativas de género y tienes menos probabilidades de ejercer violencia contra su pareja. Barker y Aguayo (2012) señalan que en estudios cualitativos y cuantitativos los hombres involucrados activamente en su paternidad relatan estar más satisfechos con sus vidas y cuidar más su salud. Además, en una revisión sistemática de 16 estudios longitudinales se encontró que los niños que contaron con un padre involucrado activamente en su cuidado presentaban menos problemas conductuales, menos conflictos con la ley; menor vulnerabilidad económica posterior, mejores resultados en escalas de desarrollo cognitivo, mejor rendimiento escolar y menor estrés en la adultez.

En general, diferentes investigaciones plantean que cuando los padres tienen una presencia de calidad en la vida de sus hijas/os estos tienden a desarrollarse mejor en diversas áreas, como su salud física y mental, motivación al estudio, rendimiento académico, desarrollo cognitivo y habilidades sociales, presentan una mayor autoestima, menos problemas de conducta y mayor tolerancia al estrés.

Además, como mencionado en el Manual del Programa P, en la adolescencia aquellas/os hijas/os que contaron con un padre involucrado durante su infancia, fueron más propensos a presentar una mejor salud mental, menos abuso de drogas, menos problemas con la ley y menos riesgos en la salud sexual y reproductiva. A esto se agrega que la salud de los propios hombres tiende a ser mejor en aquellos que están involucrados activamente en su paternidad y el cuidado cotidiano de sus hijos/as y familias. Tienen mayor probabilidad de estar satisfechos con sus vidas, vivir más, enfermarse menos, consumir menos alcohol y drogas, experimentar menos estrés, accidentarse menos, etc.